Si hubiera quedado limitado a un día concreto, fuera el de ASan André o el de San Petronilo de los Escuezos, no hubiera sido martirio. El martirio a un país se hace poniendo bozal, metiendo en prisión y matando a sus pensadores. Esto es lo que podemos considerar denominador común a lo largo de nuestra historia, desde el Padre Mariana hasta García Lorca pasando por Cervantes Quevedo, Goya y tantos otros. Es abrir la puerta a la brutalidad. En meternos hasta la médula una forma de vida cruda y despiadada ... (ver texto completo)
Un besazo