Madre mía que tarde de lluvia la de ayer. Hacía tiempo que no llovía tanto tiempo de manera tan intensa. Si no me equivoco, estuvo lloviendo fuerte hora y media más o menos. Por la noche se quedó un cielo totalmente limpio, se veían las estrellas y la Luna brillaba como nunca. Cuando yo volvía a casa, sobre las tres de la mañana (venía de una cena de jubilación de una compañera) la noche estaba estupenda, me dio lástima meterme en la cama. Voy a tener que trasnochar más, que ya se me está olvidando ... (ver texto completo)