Las colaboraciones en este foro, vengan de quién vengan, son todas de agradecer porque suponen una dedicación del poco tiempo de que disponemos para compartirlo con nuestros paisanos, y a eso hay que unir el riesgo a la exposición pública, contraviniendo el viejo adagio anónimo (repetido por Gandhi): “Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras”.
Un saludo para ti, Martina.
Un saludo para ti, Martina.
¿Se aceptan las de los murcianos? ¡Venga Gil lánzate ya!.