Así es, Mellado. De todas maneras también los obreros (en muchos casos masas despolitizadas) son culpables en ello. Como bien dijo un buen hermano del alma, ya fallecido, Javier Ortíz, periodista: " Las mayorías por muy amplias que sean no siempren tienen razón".
Tuvimos la oportunidad de comprobarlo en 1933 en
Alemania cuando la clase obrera votó a Adolfo Hitler.