De la impresión que le causó, el invento del televisor
Tenía once años, llevaba más de cuatro de porquero y seguía sin haber pasado por la
escuela. Mis únicos conocimientos eran los de cuidar el
ganado, saber por la posición del sol, como si fuera un
reloj, que hora en todo momento era, que esto era muy necesario para llevar rebaño al cortijo, a la hora acostumbrada. Que de hecho, el día que salía nublado, sufría lo indecible, por no saber cuando debía hacer esta maniobra. Que ahora pienso que fui,
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