Los
embalses de
Granada siguen llenandose poco a poco gracias a las continuas
lluvias que comenzaron poco antes de la entrada del año 2010, con este panorama tan esperanzador podemos decir que tenemos el
agua asegurada para los dos próximos años, tanto para el consumo como para la
agricultura que tanto necesitaba, esto es un regalo, una lotería para la gente del
campo.