En Quesada existe una tradición, heredada de nuestros ancestros, debida a nuestra sociedad agrícola, de no invertir. Casi todos los que hemos pasado los sesenta nos acordamos de aquellos terratenientes que polulaban por el pueblo en época de cosechas las que cuando eran vendidas servian, con los ingresos en cuentas corrientes, de modus viventis, para acentuar el abolengo, en otras ciudades que no fuera Quesada. Ni por un momento se les ocurrió invertir fracción alguna de su capital en algo que hubiera ... (ver texto completo)
Pues si que es cierto, los llamados potentados paseaban su palmito por Madrid, Jaén, Sevilla o Granada, disfrutando del producto de sus rentas, pero sin mas; pues la mayoría de ellos; con respeto por supuesto a aquel que con su carrera de abogado, medicina u otra por el estilo, tenía su vivienda allá y la segunda aquí, mas las fincas; pero no por ello, no existía motivo por el cual no pudiese invertir aquí, sabiendo no solo la rentabilidad y la necesidad de su inversión en este su pueblo y con trabajadores ... (ver texto completo)