Buenas noches Antonia. feliz descanso. un abrazo.
Me llamo Darío Calderón, y durante años fui el chico que nadie quería enfrentar en el colegio. No porque fuera fuerte… sino porque era cruel. Yo lo tenía todo: ropa de marca, reloj caro, chofer privado, viajes de fin de semana y una casa enorme que por dentro sonaba hueca. Mi padre era empresario, siempre en reuniones. Mi madre, dueña de varios centros de estética, vivía de fiesta en fiesta. Yo crecí creyendo que el mundo era mío… y que las personas eran objetos.
Mi diversión favorita era humillar ... (ver texto completo)
No se trata de quien sea bueno en tu cara, sino quien sea leal a tus espaldas.
A mí me gusta lo difícil, porque lo fácil cualquiera lo consigue.
La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.
Buenas noches Sensi, ahora toca descansar un abrazo.
¿Y tú qué quieres ser de mayor?
Sombra.
La profesora se detuvo.
Estaba acostumbrada a escuchar respuestas como futbolista, astronauta, doctora o youtuber. Pero eso… jamás lo había oído.
— ¿Sombra? ¿Y por qué?
—Porque la sombra siempre acompaña. No habla. No molesta. Pero nunca te deja solo.
El niño se llamaba Nael, tenía ocho años y unos ojos oscuros que parecían saber más de lo que decían.
Era nuevo en la escuela. Venía de otro país. Su madre trabajaba limpiando casas por horas y su padre, ... (ver texto completo)
Nada es demasiado difícil si se lo divide en pequeñas tareas.
El tiempo es más valioso que el dinero. Puedes obtener más dinero, pero no puedes obtener más tiempo.
Nunca te quedes en un lugar donde te necesitan, pero no te quieren.
El libro es un objeto curioso: se puede poner en una mesa y mirarlo solamente, pero si lo abres y lees se convierte en un mundo.
Buenas noches Antonia, felices sueños. un abrazo.
Hasta mañana Sensi, que pases una buena noche un abrazo.
Buenas noches Antonia, felices sueños. un abrazo.
LA NIÑA QUE LLEVABA SU PROPIA SILLA A LA ESCUELA
Cajamarca, Perú. 2017.
Marleni tenía 9 años y vivía en una pequeña comunidad campesina de los Andes. Su casa, hecha de adobe y techos de calamina, estaba a casi tres horas a pie de la escuela más cercana.
Pero eso nunca fue el problema.
El verdadero desafío empezaba al llegar al aula.
Su escuela tenía muy pocos recursos. No había suficientes pupitres, y muchas veces los niños debían turnarse para usar una banca, o simplemente sentarse en el suelo. ... (ver texto completo)
Perder el dinero es a menudo un delito; adquirirlo por malas artes es aún peor, y malgastarlo es lo peor de todo.