Lunes 16 de mayo, ocho treinta de la mañana. Este hombre que entra refunfuñando, en gañao por su enfermera particular (la socia), en ese centro medico, a esa consulta de la Dª Domenech, donde le han hecho esa encerrona ya evitada por él tantas veces con la excusa de no tener tiempo y alegando que lo haría cuando se jubilara. Esa doctora que dice.- Ya era hora de que se te vea el pelo y empieza con las pruebas.- Tensión a 21 y pico. Ya están las dos rajando, la doctora.- esto no puede ser.- a este ... (ver texto completo)
Paquillo, Paquillo, me alegro de verte de nuevo por aquí, no refunfuñes tanto, que si el objetivo es la salud, eso vale más que todo. Me alegra también que estés dejando de fumar, seguro que tu cuerpo lo agradece, ¡pero desde el primer día!, eso es así, cada día que vá pasando tus pulmones se van regenerando y si te vienes con nosotros de senderismo..... medicina santa. Ya solo falta matar al dichoso mono. ¡Animo!