Una vez más, gracias Paquillo por habernos mostrado el camino de la amistad y la sana convivencia. Hablan de las victorias del Cid después de muerto, pero tus lecciones superan todas las victorias. Gracias por recuperar a Luis Ader al que sin duda habrás ayudado a mitigar su legítimo dolor, gracias por recuperar a Antonio Romero al que como a mí, nos has brindado la oportunidad de transformar nuestro dolor en privilegio, gracias por empujar a tu cuñada Lourdes a compartir con nosotros sus sentimientos, ... (ver texto completo)