Tres años sin consejo pastoral, sin
reuniones de Cáritas, sin
reunión del Consejo Económico, dos años sin catequesis, humillaciones públicas y vejaciones a personas jóvenes y mayores colaboradores de la
parroquia, los niños haciendo la primera
comunión sin saber santiguarse.
Si el causante de todo esto es el mejor cura que tiene la
Iglesia estoy pensando en hacerme del Palmar de Troya.