Un año más, la pava no se ha librado este viernes de caer al vacío desde el campanario de la parroquia de Santa María de la Magdalena de Cazalilla con motivo de las celebraciones de la festividad de San Blas. Sin embargo, esta vez no ha llegado a manos de nadie, ya que tras un corto aleteo se ha parado en el tejado de la iglesia.
El temor de dañar la techumbre (y la presencia, habitual, de los ecologistas) ha retenido a los vecinos del municipio jiennense en el suelo, a la espera de que el animal ... (ver texto completo)
El temor de dañar la techumbre (y la presencia, habitual, de los ecologistas) ha retenido a los vecinos del municipio jiennense en el suelo, a la espera de que el animal ... (ver texto completo)