Tranquila y pausadamente lo he visto en el sofá de mi casa, junto a mi esposa y mi hijo Paco, me ha sentado muy bien la cena que ha sido entre medias del partido.
Me alegro! Coño ¡una victoria así es para disfrutarla ya vendrán tiempos peores.
A ver si mañana los rojillos la redondean, échale algo a la
Virgen que todo hará falta, haber si el navarrico nos echa a pique la
noche, que está el joio muy en forma.
Un saludo.
Mariano
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