Vas a llevar razón en lo de las edades, pues mi fallo ha estado en creer que Paco era por el mismo abuelo que mi padre, pero ahora recapacitando me doy cuenta que a mi padre le correspondía Juan, igual que a Juan el de la chacha Ana, el tercero de los hijos que mientas, pero circunstancias de la vida y rifirrafes de familia hicieron que nuestro común abuelo le cambiara el nombre a su hijo.
Ya sabes que con lo de los nombres no soy capaz siempre me perdí y lo que sé, es que en una de nuestras largas conversaciones telefónicas, el primo con una memoria impresionante, me fue dando los datos, las fechas de nacimiento, nombres, apellidos y un montón de anécdotas, para mí fue impresionante, parecía que los tuviese escritos y rápidamente me dije, es igual que su madre la tía Ana.