Gran Lección

"Si recoges 100 hormigas negras y 100 hormigas rojas y las pones en un jarro de vidrio, nada pasará, pero si tomas el jarro, lo sacudes violentamente y lo dejas en la mesa, las hormigas comenzarán a matarse entre sí. Las rojas creen que las negras son las enemigas, mientras que las negras creen que las rojas son las enemigas cuando el verdadero enemigo es la persona que sacudió el jarro. Lo mismo ocurre en la sociedad.

Antes de ponernos a pelear entre nosotros debemos preguntarnos ¿Quién sacudió el jarro? ... (ver texto completo)
De nuestros miedos, nacen nuestros corajes y en nuestras dudas viven nuestras certezas..
Quien siembra cortesía recoge amistad; y el que planta felicidad recoge amor.
La vida sin sentido del humor, ni es vida, ni tiene sentido.
No es dinero, ni tiempo, ni ocasiones para ser aplaudidos lo que le falta a esta sociedad seca y desabrida... es humanidad que la dulcifique un poco.
Cuando decides seguir tu camino, no cometes errores, aprendes lecciones.
Vístanse de sinceridad y coherencia... Y estarán siempre elegantes.
Buenas noches Antonia, felices sueños. Un abrazo
Buenas noches hasta mañana Sensi, que descanses un abrazo.
Nunca podré entender por qué hay gente buena a la que le pasan cosas horribles y personas malas a las que les va de maravilla
Rara vez pensamos en lo que tenemos pero siempre en lo que nos hace falta. Por eso más que agradecidos estamos amargados.
La vida te enseña a golpes de lecciones y te hace llorar para que veas que reír es lo más saludable.
El árbol del otoño.

Nuestro árbol crece junto al Río Darro, no muy lejos de la Alhambra, por debajo de la Fuente del Avellano y entre el Generalife, el Sacromonte y Valparaíso. Muy pocos lo conocen a pesar de sus años.
No es un castaño, y tampoco un armez ni un álamo, pero nuestro árbol, posee un enorme tronco añoso y curtido, un espeso bosque forman sus ramas, su porte es tan majestuoso, bello y gallardo, que enamora el alma con sólo verlo, e infunde respeto.
Algunos lugareños simplemente le ... (ver texto completo)
En la vida no cuentan los pasos que haces, ni los zapatos que usas, sino las huellas que dejas.
Es difícil hacer que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda.