Puede que no sea justo, pero a veces lo que pasa en un día puede cambiar toda una vida.
En la vida hay que tener tres cosas:
La humildad de no sentirse superior a nadie, el valor para enfrentar cualquier situación y la sabiduría de callar ante la estupidez de ciertas personas.
Disfruta las pequeñas cosas de la vida, un día te darás cuenta que eran las más grandes.
Buenas noches Antonia, que tengas felices sueños. Un abrazo.
Buenas noches Sensi, que descanses, hasta mañana un abrazo.
CORCHO PEDAGÓGICO

Un Supervisor visitó una escuela primaria.
En su recorrida observó algo que le llamó la atención: una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos hacían un gran desorden; el cuadro era caótico.
Decidió presentarse: "Permiso, soy el Supervisor... ¿Algún problema?"
"Estoy abrumada señor, no sé que hacer con estos chicos...
No tengo láminas, no tengo libros, el ministerio no me manda material didáctico, no tengo recursos electrónicos, no tengo nada nuevo ... (ver texto completo)
Buenos días Antonia, feliz Viernes de Dolores... besillos.
Felicidades! a todas las Dolores, Lolas y Lolitas...
Me gustan las personas que no miran si la hierba del vecino es más verde, sino las que cuidan con amor su propio jardín.
Es inútil programar la vida: En cada mínimo detalle el destino siempre tendrá la última palabra.
Nada de lo que hacemos puede cambiar el pasado, pero todo lo que hagamos hoy puede cambiar nuestro futuro.
En un mundo lleno de mentiras, la boca que se atreve a decir verdades se convierte en el arma más perseguida.
La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Viernes!
Buenas noches Antonia, que tengas felices sueños. Un abrazo.
Reflexion

Mur1ó la madre de un niño menor de ocho años, por lo que su padre se casó con una segunda mujer, y un día le preguntó a su hijo: ¿Cuál es la diferencia entre tu madre vieja y tu madre nueva?
El pequeño respondió inocentemente: ¡Mi verdadera madre me estaba mintiendo, pero mi nueva madre es honesta!
El padre se maravilló de las palabras de su hijo y le dirigió miradas de asombro y le preguntó: ¿Cómo es esto?
El pequeño dijo: Cuando yo jugaba y hacía enojar a mi madre, ella me decía: ¡Si no dejas la desobediencia y tiranía, no te daré de comer!... ¡Pero no me importaba lo que ella dijera, porque sabía que saldría deambulando con la cara buscándome por los callejones del pueblo para llevarme a casa y darme de comer!
Pero ahora, cuando juego, mi nueva mamá me dice: ¡Si no terminas de jugar, no te doy de comer!.. Y aquí estoy con hambre hace dos días. ... (ver texto completo)