La mente es como un paracaídas. No funciona si no está abierta.
EL HOMBRE DESCONFIADO

Dos hombres que necesitaban ir de una ciudad a otra decidieron cruzar a pie el desierto para acortar camino. A los dos días se dieron cuenta de que tenían agua suficiente, pero ninguno llevó comida. Por suerte, toparon con una vieja carreta llena de comida en lata. Tras muchos intentos, no consiguieron abrir ninguna, así que decidieron que uno de los dos regresara al pueblo a por un abrelatas y agua mientras el otro se quedaba vigilando la carreta. Al quinto día, preocupado ... (ver texto completo)
Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.
Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos.
Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.
Lo oscuro acabamos viéndolo, lo completamente claro lleva más tiempo.
No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz domingo!
Buenas noches Antonia. felices sueños.. un abrazo a la distancia..
Si no puedes explicárselo a un niño de seis años, es que tú mismo no lo entiendes.
EL OJO: EL MEJOR ALUMNO

Érase una vez un seguidor de San Francisco de Asís que le pedía: "Francisco, enséñame a predicar". Y San Francisco le llevaba a visitar a los enfermos, a ayudar a los niños, y a dar comida a los pobres. Juntos recorrían las calles de Asís haciendo el bien a todos. El discípulo le preguntaba, ¿pero cuándo me vas a enseñar a predicar? Francisco le contestaba: "hermano, ya estamos predicando".
Predicando con el ejemplo, con la vida. Nuestra manera de vivir es nuestra predicación. ... (ver texto completo)
Las verdaderas columnas de la sociedad son la verdad y la libertad.
La sociedad sería una cosa hermosa si se interesaran los unos por los otros.
La sociedad está bien ordenada cuando los ciudadanos obedecen a los magistrados, y los magistrados a las leyes.
Quien sea incapaz de hablar claro debe callar hasta poder hacerlo.