(CONTINUACIÓN)
El “Coto Minero” de Linares tiene las
señales inequívocas de una región habitada por la memoria que aboca a la nostalgia. En esa dilatada memoria no acierta uno a saber descifrar si la
Historia de Linares hizo a las
minas o fueron éstas las que perfilaron a la ciudad. Deambulando por el coto minero, como Don Quijote, uno trastoca los
molinos de viento por cabrias y se lanza a la batalla contra los molinos encarnados en sentimientos. En cada extinto yacimiento se ve el antiguo resplandor
... (ver texto completo)