La
plaza estaba, como decían aquellos humoristas, abarrotada, no se podía entrar, me refiero a la
Puerta del Sol de
Madrid, jamás había visto allí tanta gente desde que desalojaron a los del 15 M, mientras que aquellos pensaban en un mundo mejor, estos, literalmente, se lo estaban bebiendo, en litronas de cerveza, se lo estaban comiendo, metido en bocadillos de calamares, y muchos otros lo estaban consumiendo, si, en los grandes almacenes y
tiendas, es otra forma de consumir el mundo, que por otra
... (ver texto completo)