María, es un honor para mi que hayas querido ser la primera en el comentario, esa
casa era la casa de mi abuela paterna y donde residió, en los últimos tiempos, con la mayor de sus hijas, tia mia, quien también nos dejó en esa misma casa.
Seguro que pondría todo el empeño por ser ese buen anfitrión ai llegara el caso de coindicir un
verano en el
pueblo.
Abrazos, da recuerdo a tu marido y a tu hija, El Emigrao.