Nocturna Calle El Arrabal
El Guadiana, compañero. Es San Marcos fiel vigía y el Guadiana compañero. Es Sanlúcar mi alegria y Rábida mi consuelo. ¡Qué más le pido a la vida!
Desde la ladera del molino se puede contemplar otra perspectiva de Sanlúcar, posada sobre la montaña, queriendo alzarse hacia lo alto, hacia el Castillo, mojándose en el agua del Guadiana, buscando la otra orilla. Disfruta de la belleza que se ofrece a tus ojos.
Podrías estar contemplando desde la otra orilla ese espectáculo de armonía, luz y color durante horas, desde el anochecer al amanecer. Ven a disfrutarlo.
Calles de Sanlúcar. Casas blancas encaladas. Macetas de flores en las puertas. Calles empinadas y empedradas. Pasear por ellas despacio, muy despacio, deleitándose con los bellos rincones que te encuentres, percibiendo con detalle los colores, los sonidos que puedas oir...Pueden ser una horas de verdadero disfrute de lo auténtico, de lo natural, de lo incontaminado...Ven y disfruta de ello.
Contemplar la vista que se ofrece al bajar la cuesta de la carretera es un deleite. Parece como si Sanlúcar fuera Alcoutim y Alcoutim fuera Sanlúcar. A la derecha, cual gigante, cual vigía, cual fiel compañero del Guadiana, el Castillo de San Marcos, alla, en lo alto. Y al frente, los molinos de viento, serenando y llenando el paisaje de plasticidad. Ven y disfrútalo.
En la puerta de la Iglesia, Nuestra Señora aparece. Y a ritmo de tamboril los sanluqueños la mecen. Y de repente, un grito con voz quebrada de una garganta salió: ¡Que viva Nuestra Patrona! ¡Rábida, Madre de Dios!
Retablo del Altar Mayor de la Iglesia de Ntra. Sra. De las Flores en Sanlúcar de Guadiana. Fue construido a principios de los años 40 tras la destrucción del anterior de estilo barroco durante la Guerra Civil, época en que práticamente toda la imaginería y retablos existentes en la iglesia fueron destridos. Ha sido restaurado desde Agosto a Diciembre de 2004 por el restaurador ayamontino con taller en Madrid, José Rodríguez Sánchez y su hijo Manuel Rodríguez González. La imagen nos presenta en la ... (ver texto completo)
El río hace de espejo en las tardes serenas reflejando las siluetas de ambos pueblos en sus aguas, como queriéndose tocar, como queriéndose alcanzar. Al atardecer la luz se apaga, tenue, tiñendo de amarillo y ocre la cal de las casas, progresivamente, lentamente, dulcemente. Lástima que esos momentos solo duran algunos minutos, pero te pueden parecer horas al contemplarlos y disfrutarlos. Ven.
Famoso río Guadiana, Villa de Sanlúcar fiel. Dame nuevas de mi Madre, la Madre que siempre amé. Ella en mi niñez, mi cuna meció, por eso, desde niña siempre la quise yo. Es la Virgen de la Rábida, dulce faro de la mar. Es mar lleno de dulzura y Océnao de bondad. Milagro de Dios, quién vivirá sin Tí, Patrona de Sanlúcar, Tened piedad de mí. Desde ese trono de gloria, Reina y Madre del Amor. Escucha a tus fieles hijos, calma su pena y dolor.¡Sanluqueños venid! ¡Sanluqueños decid: Seremos, Gran Patrona, ... (ver texto completo)
Bajando la cuesta de la carretera, parece que Alcoutim y Sanlúcar son el mismo pueblo. Alla, en lo alto, el campanario, espadaña altiva y majestuosa, dominadora del entorno, insignia del pueblo y mirador de privilegio para perder la vista durante instantes que podrían ser eternos por su belleza y serenidad.
La Procesión de la Santísima Virgen de la Rábida tiene momentos llenos de belleza y emoción. Sin duda uno de esos momentos es cuando sube la calle arriba. Desde la portela puede contemplarse la belleza de esos momentos, en el que los hermanos que la llevan realizan un gran esfuerzo físico por la pendiente que tienen que subir y el peso que llevan en sus hombros. En todo el recorrido, los Danzadores danzan ante la Santísima Virgen a son de gaita y tamboril. Ven a contemplar estos hermosos momentos.
Imagen de la Santísima Virgen de la Rábida en el Camarín del Retablo del Altar Mayor de la Iglesia. En esta ocasión se encuentra vestida con la ráfaga y corona dorada, así como con la cinta de la medalla del besamanos, con motivo de la llegada de nuevo a Sanlúcar en Enero de 2005, tras la restauración que llevó a cabo el escultor Elías Rodríguez Picón desde Septiembre-04 a Enero-05.
En esta imagen puede observarse a la Santísima Virgen de la Rábida desprovista de la ráfaga y del manto de camarín y vestida solamente con la toquilla y la corona. De esta forma se puede observar en la mañana del domingo de Resurrección, antes de la bajada del Camarín hasta el paso, acto previo al comienzo de la Eucaristía y al Pregón en Su honor. En estos actos los Sanluqueños muestran un gran fervor hacia Su Patrona, y están llenos de gran emotividad.
Saliendo de Sanlícar por el Cementerio, río arriba, se encuentra el camino de Huertatorre, justo bordeando el río, casi 2 km. Para dejarte llevar por tus pies contemplando la hermosura que se ofrece a tus ojos. Cuando llegues a Huertatorre refréscate y bebe el agua del pozo. Si está por allí Paco Cerriña te agradará un rato de conversación. Ven y disfruta de estos momentos.
Yo lo se...un cohete te despertaba. Y otro, y otro...la mañana llegaba, olia a churros recien hechos. No, tejeringos...de pronto unos cascabeles...bendita mañana de gloria.