Hasta las entrañas me duelen,
De tanto como he querío,
Tu te casastes con otro,
Pero ¡No! ese amor no es el mio,
Que nadie va a quererte,
¡Así! ¡Como yo te he querío!
Que la
Virgen te perdone,
Por lo que yo he sufrío,
Tu tambien me quisiste,
Pero ¡Claro! yo no soy
Tu mario, el rico y con dinero,
Y yo pobre minero hundío,
En esa desgracia grande,
De que no me han correspondío.
¡Pero no!. No lo olvides,
Para amor ¡El mio!
El Poeta.