Mi fé en ti es ciega, Don Tomás.
Contestas, con sorna y comicidad.
Tienes el dominio de la sátira.
¿y de que más?, ja, ja, ja.
Conmigo has acertado, en todo.
Que inteligente eres Don Tomás.
No me atrevo a criticarte.
Terrón, Terrón, eso viene de tierra.
No serás, ja, ja, ja, quién me imagino yo.
Por tu madre, todo el respeto, por ti más.
Fijate, si te admiro, que te mando un abrazo.
Y solo te pido, que sigas contestando.
Aunque dices, que no, lo estás deseando.
Por favor, no te vayas,
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