Cuando suenan los repiques del santo ya están las señoras con la brocha en la mano para dar los últimos retoques a las casas para tenerlas "en condiciones" para recibir a nuestro querido patrón. Para los triguereños, nuestras fiestas patronales son algo muy especial, indescriptibles, hay que vivirlas. Este año espero que la climatología nos acompañe y haga buen tiempo. Sólo quedan días para tener a nuestro querido viejo por las triguereñas calles. Desde aquí quiero dar un abrazo a las personas que ... (ver texto completo)