Javier Fernández Conde.- Sacerdote, historiador y catedrático de la Universidad de Oviedo.- "Juan Pablo II es Magno por su personalidad creyente, pero no por aspectos de su obra". "Pocas veces se ve a alguien con tanta fuerza testimonial de la fe en Jesucristo; toda su vida fue dura y eso le ha acrisolado. Ralentizó la evolución de la Iglesia y dejó el Concilio Vaticano II muy lejos en estos años, y para mí eso ha sido doloroso. Su experiencia en Polonia es la de una iglesia perseguida, y no la imagen fresca del Concilio. Con los poderosos de la derecha se ha mostrado más tolerante; todo el mundo recuerda a Pinochet y Videla. La etapa final de su vida ha sido la de encararse con la muerte como un gran creyente y diciéndonos cómo se ha de morir". La Nueva España. 04/04/05.