Buenos días, amigos de Santa Bárbara.
ACEITUNERO: No tienes que pedir disculpas. Has estado fantástico, al menos para mí, que he caido como un pichón. La verdad es que me parecía un poco pronto para que hubiera grumelos, pero pensé que con tanta agua como ha caído, pudiera haberlos. Por aquí hay mucha gente buscando setas en los robledales y en los hayedos.
Además contaste con la aytuda inestimable del amigo Antonio, que decía que también los había encontrado.
¡Cómo me la habéis dado!
... (ver texto completo)
ACEITUNERO: No tienes que pedir disculpas. Has estado fantástico, al menos para mí, que he caido como un pichón. La verdad es que me parecía un poco pronto para que hubiera grumelos, pero pensé que con tanta agua como ha caído, pudiera haberlos. Por aquí hay mucha gente buscando setas en los robledales y en los hayedos.
Además contaste con la aytuda inestimable del amigo Antonio, que decía que también los había encontrado.
¡Cómo me la habéis dado!
... (ver texto completo)