Virgencita mía, no hago más que pensar que este año no voy a poder ir a tu
Romeria. Me he propuesto no hacerlo pero es inevitable porque todos los años en cuanto llega la
primavera... No se cómo explicarlo, me entra un gusanillo por el estómago, una alegría, que me paso el día escuchando las cintas y CD que tengo de La Peña, los vídeos que hemos grabado año tras año...
¡Ay! Que suerte tenéis los que vais a estar con ella esos cuatro días: la caballería del sábado, la misa del domingo, la del lunes,
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