El problema no es ser conservador. El problema es que vosotros no respetáis las reglas del
juego democrático: llámese perder unas elecciones generales, llámese acuerdos en el Parlamento, llámese que la
Iglesia no respeta los acuerdos del Gobierno y llama a la desobediencia civil, llámese el no respetar los procedimientos para cambiarle el nombre al
colegio...Piensen lo que quieran pero acepten las reglas del juego democrático.