Mis canciones son suspiros, que se me escapan del alma,
En la silenciosa
noche, como una brisa que pasa.
Son acentos diminutos, que por mis venas cabalgan
Y, habiendo tantos
caminos, ni se paran ni se marchan.
Mi canción es sólo mía, el bordón de una guitarra,
Que despierta con la luna, enmudece con el alba.
Mi canción llora en silencio, y es el corazón quién canta,
Dejando a su paso notas, de una sentida plegaria.
Son lamentos pronunciados, que brotan de la garganta,
Y van dejando una
... (ver texto completo)