Fuente del Piano, que a gritos me llamas.
Te vi y me enamoré de ti.
Te
traje conmigo, a mi tierra.
Tu a ella la has visto crecer,
!Hablame de ella!, es mujer cabal.
Cuéntame, como era, ahora...lo sé.
Las
flores la envidian, es la mejor
flor.
Mujer digna, llena de amor, no de mi amor.
Estoy abandonado, mi mundo no anda, no tiene
color.
No puedo aspirar, más que a mi olvido.
Nadie soy, menos de nada, solo queda mi dignidad.
De haber salvado a mi alma gemela, de mi dolor.
No es maldad, es
... (ver texto completo)