ZAGRA: Sr. Ventorreño, puede usted estar tranquilo que no...

Sr. Ventorreño, puede usted estar tranquilo que no se entromete en nada, sino más bien lo contrario, es un honor que escriba lo que ha dicho. Por muchas razones: primero, porque le engrandece a usted ese deseo de lo mejor para el pueblo de Zagra; y segundo, porque gente como usted son los que deben tomar la voz y la palabra para enterrar definitivamente el odio y la división que unos y otros han querido siempre crear entre los dos pueblos. Fíjese usted en las palabras del de la calle Real. Ignoro la edad que pueda tener, pero le pido a usted disculpas por esas palabras si es que le han molestado. Yo también he sentido vergüenza ajena cuando ha intentado insultarme creyendo que yo soy de los Ventorros. No me importaría serlo y siento un hondo respeto por este pueblo, Sobre todo si hay gente como usted. Han sido muchos años alimentando un odio que no tiene razón de ser. Zagra y Los Ventorros, le pese a quien le pese, deben ir juntos, deben estar juntos y deben dejar de mirarse con recelo. Su división sólo favorece a Loja, quien nunca hará nada por ninguno de los dos pueblos. Pero, amigo Ventorreño, este es otro paso que, cuando se esté preparado, se dará y falta aún un poco. Mis mejores deseos para el airoso y hermano pueblo de los Ventorros a quien, como a Zagra, le sobran algunos inconscientes y muchos ciegos. Y para usted, mi enhorabuena porque ya se ha adelantado a lo que un día será. Opina lo que quiera, porque está en su casa. Y que nadie le quite la voz aquí por eso. Un abrazo, amigo.

KiKo.