La
Fiesta pagana más estrechamente asociada con la nueva Natividad era el Saturnal
romano, el 19 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la
Agricultura, que se celebraba durante siete días de bulliciosas diversiones y banquetes. Al mismo tiempo, se celebraba en el Norte de Europa una Fiesta de
invierno similar, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el Sol brillara con más fuerza.