La verdad es que llegando a los 50 ve uno mejor de lejos que de cerca. Un recuerdo para el pueblo, los que sufren y los que han sufrido.
unas buenas lentes de contacto progresivas harán que vuelvas a ver la realidad tal cual es, sin aditivos ni colorantes, y quien sabe, lo mismo te animas y acudes a las ferias y los actos en el auditorio....