cuartel de la guardia civil, PEDRO MARTINEZ

(27 de Junio de 2010)
El mejor regalo es tiempo y atención, no hay nada más valioso que dar amor y un trocito de tu vida a quien más lo merece.
Cada tarde, al caer el sol, un niño recorría el mercado cerrado.
No pedía comida.
No buscaba monedas.
Buscaba semillas.
No nuevas. No compradas.
Sino las que caían al suelo y nadie recogía:
pepitas de sandía, huesos de aguacate, puntas de zanahoria.
Todo lo que para los demás era desecho.
— ¿Para qué quieres eso, chaval? —le preguntó un frutero mientras cerraba su puesto.
—Porque todo lo que parece inútil… puede crecer, si uno lo cuida....
Hay quien se tiene que esconder de tantas cosas injustas...
Las personas con pensamientos positivos tienen el poder de cambiar el mundo, las negativas lo mantienen igual.
La vida es un juego; participa en él. La vida es demasiado preciosa; no la destruyas.