Hasta mañana Sensi, que pases una buena noche y un bonito despertar, un abrazo- Buenas noches Antonia. Dulces sueños, hasta mañana si Dios quiere. un abrazo. Cuenta la historia que en la entrada de un tranquilo pueblecito había un anciano sentado en un banco.
Como ya estaba retirado y era el hombre más viejo del poblado, pasaba el día sentado, saludando a todo el que entraba y salía del pueblecito.
Un día llegó un forastero, se le acercó y luego de saludar preguntó:
-Señor, pienso quedarme a vivir en este lugar, ¿Cómo es la gente de este pueblo?
-Primero dígame usted como era la gente del pueblo donde usted vivia, le contestó el anciano
-La gente... No hace falta defender siempre la misma opinión porque nadie puede impedir volverse más sabio. La vida te regala todos los días un cheque de 24 horas, tú decides cómo invertirlo..