Dar gracias por lo bueno y lo malo que nos sucede, es irse reconciliando con la vida. No te esfuerces por ser exitoso, más bien por ser de valor. La amapola muestra una flor salvaje y frágil, resistente y singular, que nadie ha plantado nunca y cuya llama recorre los campos como un mensaje. Para ser felices hay que eliminar dos cosas: el temor de un mal futuro y el recuerdo de un mal pasado; este aún no nos concierne y el otro aún no nos afecta La mejor forma de cumplir con la palabra empeñada es no darla jamás.