Un buen amigo no te abandona aunque estés inmerso en tus peores batallas. Si la gente pudiera reírse a carcajadas por lo menos una hora por día, sin razón ninguna, no necesitarían ningún otro tipo de meditación. No creo que haya que lamentarse sobre el propio destino, pero a veces es muy duro. Para que tu mano derecha ignore lo que hace la izquierda, habrá que esconderla de la conciencia. Es inútil querer pensar y planificar todo, la vida siempre hace lo que quiere...
Algunos lo llaman destino, otros casualidad.