El hombre prudente sólo piensa en sus dificultades cuando ello tiene algún objeto. Cuando no, piensa en otra cosa. Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo. Siempre haz lo mejor que puedas. Lo que siembres hoy, lo cosecharás más adelante. Nunca eres demasiado viejo para marcarte otra meta o tener un nuevo sueño. Por más consejos que existan, hay lecciones de la vida que solo entenderemos a base de golpes y tropiezos.