LA FARMACIA
Nasrudín estaba sin trabajo y preguntó a algunos amigos a qué profesión podía dedicarse. Ellos le dijeron:
-A ver Nasrudín... Tú eres un hombre muy capaz y sabes mucho sobre las propiedades medicinales de las hierbas. Podrías abrir una farmacia..
Nasrudín volvió a su casa, le estuvo dando vueltas a la cuestión durante unos días, y finalmente se dijo: "Sí, es una buena idea, creo que soy capaz de ser farmacéutico". Claro que Nasrudín estaba pasando por una época en la que deseaba ser... Abuela… se rompió.
La niña sostenía entre sus manos la pequeña taza de porcelana que solía usar para jugar al té con su abuela. El asa colgaba como una lágrima a punto de caer. Tenía los ojos rojos y el labio tembloroso.
La abuela la miró desde el sillón, dejó el ovillo de lana a un lado, y con una calma infinita, le dijo:
—Déjala que se rompa, mi amor.
— ¿Cómo…? ¡Pero era tuya! ¡Te la regaló mamá cuando era niña!
La abuela sonrió.
—Y eso la hizo especial, sí. Pero no por ser perfecta. La hizo... Cada amanecer es una señal de que puedes empezar el día de nuevo. No hay mejor medicina que tener pensamientos alegres. La mayoría de las personas son como alfileres: sus cabezas no son lo más importante.