La costura invisible
En la periferia del pueblo vivía un hombre que pasaba las tardes sentado a la puerta de su casa, con una aguja gastada y un carrete de hilo blanco. No remendaba ropa. Unía con delicadeza pequeños retales de tela que el viento arrastraba hasta su acera: un trozo de cortina descolorida, un jirón de una vieja camisa de trabajo, el pañuelo perdido de un niño.
— ¿Para qué guardas esos retazos que ya nadie quiere? —le preguntó una vecina al pasar.
El hombre sonrió, sin levantar ... (ver texto completo)
En la periferia del pueblo vivía un hombre que pasaba las tardes sentado a la puerta de su casa, con una aguja gastada y un carrete de hilo blanco. No remendaba ropa. Unía con delicadeza pequeños retales de tela que el viento arrastraba hasta su acera: un trozo de cortina descolorida, un jirón de una vieja camisa de trabajo, el pañuelo perdido de un niño.
— ¿Para qué guardas esos retazos que ya nadie quiere? —le preguntó una vecina al pasar.
El hombre sonrió, sin levantar ... (ver texto completo)
