PEDRO MARTINEZ (Granada)

Estos nublos no traen agua
Foto enviada por sensi

Los errores no se niegan, se asumen; las tristezas no se lloran, se superan; el amor no se grita, se demuestra.
Estamos acostumbrados a pensar que, se recoge lo que se siembra, pero he llegado a la conclusión de que, lo que se recoge es lo que se cuida.¸
Dicen por ahí que lo que algunos no valoran, otros mueren por tenerlo... Y así es la vida.
Menos mal que existen los sueños y el mañana, porque cada día que pasa y cada noche que llega nos da esperanza.
Una vez, hace mucho tiempo, una joven salió de su casa a lavar ropa en la chorrera la funesta en el cantón Chambo; aquella caída de agua era la misma en la que tiempo atrás algunas mujeres habían dicho que se había aparecido un hombrecito de sombrero grande, cinturón ancho y botas sucias. El misterioso ser, no era otro, sino el duende; había quienes lo conocían, aquel personaje singular tenía mala fama de ser un galante conquistador, pues su costumbre era llevase a las vírgenes jóvenes más bellas ... (ver texto completo)
Hace muchos años era muy poco usual que las personas se quedarán hasta muy tarde deambulando por las calles, todos estaban en sus casas a las 7H30 u 8H00 de la noche ya con las puertas y ventanas bien cerradas. Por eso fue muy raro ver a dos jóvenes caminando cerca de la medianoche por una de las calles más solitarias de Ibarra; los dos habían salido de sus casas en secreto para dar una serenata junto con otros amigos que, al final, decidieron no ir. Fue así como Carlos y Juan, lejos de escuchar ... (ver texto completo)
Hay que juzgar los sentimientos por los actos, más que por las palabras.
​El agradecimiento es la llave que abre la puerta de la abundancia en tu vida.
Nadie se queja de tener lo que no se merece.
Tolerancia es esa sensación molesta de que al final el otro pudiera tener razón.
Se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso.
No existe el tiempo perdido, cada tiempo lo hemos dedicado a aquello en lo que creímos, y para bien o para mal, siempre nos enseñó algo.
Valora a quienes te acompañan en cada paso, te apoyan en cada reto y te brindan su amor sincero.
Buenas noches Antonia, felices sueños. un abrazo.
LA NIÑA QUE LLEVABA SU PROPIA SILLA A LA ESCUELA
Cajamarca, Perú. 2017.
Marleni tenía 9 años y vivía en una pequeña comunidad campesina de los Andes. Su casa, hecha de adobe y techos de calamina, estaba a casi tres horas a pie de la escuela más cercana.
Pero eso nunca fue el problema.
El verdadero desafío empezaba al llegar al aula.
Su escuela tenía muy pocos recursos. No había suficientes pupitres, y muchas veces los niños debían turnarse para usar una banca, o simplemente sentarse en el suelo. ... (ver texto completo)