Fue ese día que me di cuenta que un montón de cosas que creía absolutas... no lo eran tanto...
Vivíamos frente a una villa y mis padres me tenían no sólo prohibido acercarme a ella, sino que eran muy insistentes en que no tenía que hablar con ninguno de los que allí vivían. También que debería intentar escaparme de cualquier situación en donde estuvieran involucrados algunos de sus habitantes.
"Allí son todos malos y delincuentes" me habían llegado a forjar a fuego en la cabeza... Y más vale que
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