Con la edad sabes exactamente lo que quieres y lo que no quieres, lo que puedes soportar y lo que no soportas. Tanto para las cosas como por las personas.
El domingo nos enseña que para estar bien, a veces, lo único que tenemos que hacer es no hacer nada.
Tu dices que lo mejor está por venir. Yo digo que lo mejor es valorar y disfrutar lo que tenemos siempre. Y lo que tenga que venir, vendrá.