Existen dos maneras de ser engañados. Una es creer lo que no es verdad, la otra es negarse a aceptar lo que sí es verdad.
La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.
Buenos días Antonia, seguimos con altas temperaturas, aquí es asfixiante porque cae el sol como lumbre... besillos.
Si alguna vez te sientes sol@ voltea hacia arriba y ve la luna. Alguien, en alguna parte, la está admirando también.