A quien se queja de las dificultades, los problemas y las decisiones difíciles, esto digo: las tierras fértiles nacen de incendios y lluvias.
Nada en la vida debe ser temido, solamente comprendido. Ahora es el momento de comprender más, para temer menos.
La vida no es fácil para ninguno de nosotros. Pero... ¡qué importa! Hay que perseverar y sobre todo, tener confianza en uno mismo.
Uno puede elegir donde quedarse y cuando irse. Lo importante es tener bien claro dónde faltas y dónde sobras.
De nada sirve conocer personas inteligentes, brillantes o simpáticas, si luego en el momento que los necesitas nunca están.