El trabajo endulza siempre la vida, pero los dulces no le gustan a todo el mundo.
En todas partes los más fuertes han hecho las leyes y han oprimido a los débiles.
El principio de la educación es predicar con el ejemplo.
Es posible ser feliz
en tu pueblo o fuera de el
el caso es quererlo,
como amar a una mujer.
Cada vez que voy allí
yo me lleno de alegría
de volver de nuevo a el
y quedarme para siempre
el resto de mis días.
Quien no ha pensado en esto, ... (ver texto completo)