Dice el refrán, que a palabras necias, oídos sordos:
Y el escrito anterior lo único que pone de manifiesto, es una ignorancia que raya el analfabetismo.
Como se puede catalogar a ese individuo “Orgulloso”, de ilustre, o que gracias a el has abierto los ojos, por el amor de
cristo donde has estado metido, para hacer el más mínimo caso a semejante fantasma.
Pienso que no has leído en tu vida un libro de
historia, ni de otra cosa, cuando te dejas manipular por una persona tan plana y burda.
... (ver texto completo)