A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
A la mujer casta, Dios le basta.
A la mujer, ni todo el dinero ni todo el querer.
A la mujer bailar, y al asno rebuznar, el diablo se lo ha de mostrar.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
A la mesa y a la cama, sólo se llama una vez.
A la mejor puta se le escapa un pedo.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
A la luz de la vela, no hay mujer fea.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.