Están dos políticos del PP valenciano (no voy a a dar nombres) orgullos de que Monseñor les llame a la hora de su muerte para despedirse de ellos. Llegan al aposento de la autoridad religiosa y con cada mano estrecha la de ambos políticos, ellos orgullosos le preguntan:
¿Porque nos ha elegido Monseñor?
Por la sencilla razón de que al igual que
Cristo, quería morir entre dos ladrones, ya que no puedo hacerlo crucificado.