Mejores mensajes de LOS BALCONES:
Hace cinco años que le envié esta carta a mi querido Alejandro Jodorowsky y abajo su respuesta.
Querido Maestro
Aunque hablamos a menudo por este lugar virtual, hoy siento la necesidad vital de darte una vez más las gracias. No sólo por tus enseñanzas en el tarot, por tus enseñanzas de psicomagia, por tus enseñanzas del árbol genealógico, si no darte las gracias por hacerme ver un poco cada día mi humanidad. Siento que tú me escuchas, me tienes en cuenta y siempre has sabido usar las palabras adecuadas ... (ver texto completo)
PARTE II/ El q rie último, rie mejor...
El patrón hizo lo que pudo. Ajustó las cuentas, vendió unas herramientas viejas, estiró el grano, cortó raciones. Pero aun así, no alcanzaba para todos. Así que una mañana, después de pensarlo mucho, tomó la decisión.
Ya no habría caballos solo para adornar.
Aquellos que nunca habían tocado un arado en su vida, los que solo sabían caminar bonitos para la foto, ahora tendrían que ensuciarse. Entre ellos, el caballo negro.
—“ ¿Nosotros? ¿Jalar sacos? ¿Arar ... (ver texto completo)
PARTE I /“El que ríe último… ríe mejor.” ????
Porque si alguna vez te burlaste del que trabaja callado, mejor escúchame bien…
Había un burro. Se llamaba Doroteo. ???? Viejo, flaco y con los huesos marcados.
A Doroteo lo pusieron a trabajar desde que apenas sabía caminar. Le amarraban sacos, herramientas, costales de papa, arados oxidados… lo que pesara. Si dolía, aguantaba. ???? Si pesaba, lo cargaba. Nunca dijo nada. Nunca se quejó.
Y mientras él se partía el lomo, los otros… los bonitos, los limpios, los que vivían bajo la sombra… se reían. ????
Pero nadie imaginaba que un día, todo eso… iba a cambiar. ????
Su patrón era de esos hombres duros, de manos callosas y mirada seria. ????‍???? Pero no era malo, no señor. Era de los que entienden el valor del trabajo, y aunque no hablaba mucho, cuidaba lo suyo. Con Doroteo tenía algo… una especie de respeto. ✨ Nunca le regalaba nada, pero tampoco lo maltrataba. A veces, antes de empezar la jornada, le daba una palmadita en el cuello y le decía bajito:
—“Tú sí sabes lo que es el trabajo, compadre.”
Y Doroteo movía la oreja, como diciendo “sí, patrón… aquí estoy”. ????
Todos los días era igual. El sol apenas asomaba ☀️, y Doroteo ya estaba jalando el arado, con la tierra pegada a las patas y el sudor bajándole por el cuello. ???? No se quejaba. Nunca. Era de esos que van derecho, aunque les duela todo.
Pero no todos en la granja eran como él.
El caballo negro, por ejemplo. Ese sí que era otra historia. Alto, elegante, con el pelo tan brillante que parecía que lo limpiaban con aceite. ⚫ No conocía el barro, ni sabía lo que era arrastrar algo más pesado que una cuerda. Lo sacaban solo para los paseos bonitos, para cuando venía gente de afuera. Puro adorno, puro show. ????
Y el caballo negro, cómo le gustaba burlarse.
—“Ahí va el esclavo de la tierra,” decía cuando Doroteo pasaba. “Siempre sucio, siempre cansado. ¿Será que ni sabe cómo se siente correr libre?”
Los demás caballos se reían también. Se creían mejores solo porque tenían las patas limpias. ????????????
Doroteo, como siempre, callado. Ni volteaba. No porque no escuchara, sino porque sabía que la vida no se trata de andar hablando… se trata de aguantar cuando nadie más quiere hacerlo. ????????
Pasaron los años, como pasa la lluvia en los techos viejos: cayendo sin pedir permiso. ????️ Y Doroteo ya no era el mismo. Las patas le temblaban, el lomo le dolía todo el tiempo, y a veces se le cerraban los ojos de puro cansancio mientras caminaba.
Pero igual salía. Igual jalaba.
Una tarde, el sol estaba que partía la tierra. ???? El patrón lo llevó a arar un terreno duro como piedra. Cada paso que daba Doroteo era como arrastrar una montaña. ????️ Y él seguía. Aunque resollaba fuerte, aunque ya casi no podía.
El caballo negro lo miraba desde la sombra, mascando un poco de pasto fresco. Se reía.
—“Un día de estos ese burro se va a desarmar en mitad del campo,” dijo.
Y bueno… pasó. ????
Doroteo jaló una vez más, y sus patas simplemente dijeron “hasta aquí”. Se le doblaron y cayó con todo, levantando una nube de polvo. ????️ El arado le quedó encima, y por un rato nadie se movió.
El patrón soltó lo que tenía y corrió. Se agachó, le quitó el peso de encima y le habló con un tono que no le conocíamos:
—“Ya, viejito… ya estuvo. Hiciste más de lo que cualquiera hubiera aguantado.”
No lo llevó de regreso al campo.
Desde ese día, Doroteo se quedó en un rincón del establo. Le pusieron paja limpia, agua fresca, una manta sobre el cuerpo. ????️???? El patrón pasaba a verlo todas las mañanas. Ya no le hablaba como a un animal, sino como a un viejo amigo.
Pero los caballos… los de siempre… no cambiaron.
—“Tanto trabajo para terminar ahí tirado como un trapo viejo.”
—“ ¿Y ahora qué? ¿Se cree rey solo porque le dieron una cama?”
Se burlaban más todavía. Más fuerte. Como si no soportaran verlo descansar. Como si su descanso fuera una ofensa a su comodidad.
Y Doroteo… ni una palabra. Solo miraba. Con esos ojos cansados, pero sabios, como diciendo:
“Ya vendrá el tiempo… ya vendrá.”
Y es que lo que los caballos no sabían, lo que ni ellos ni nadie podía ver, era que el campo estaba por cambiar. ???? El cielo ya no se veía igual. El viento soplaba más seco. La tierra no olía a vida… olía a polvo. ????️ Las lluvias no caían. El patrón no lo decía en voz alta, pero se le notaba en la cara: algo malo venía en camino.
Y los que nunca cargaron nada, pronto iban a saber lo que era el verdadero peso.
Doroteo lo sabía. Desde su rincón, desde su silencio, desde su cuerpo ya viejo… él lo sabía.
Porque los que han jalado el mundo, siempre saben cuándo se va a caer. ????????
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No pasó mucho tiempo después de que Doroteo dejó de trabajar cuando la sequía se vino encima con todo. ????
Primero, la tierra se agrietó como si se estuviera partiendo por dentro. Luego, el pasto empezó a desaparecer. Los cultivos se secaron antes de nacer. Los días eran largos, polvorientos, pesados. El cielo se volvió un techo seco que no soltaba ni una gota, y el aire venía caliente incluso por la noche. ????☀️
``` ... (ver texto completo)
???? El botijo: frescura de toda la vida
Durante años fue el mejor aliado en el campo. Agricultores, albañiles, pastores... todos confiaban en él. Nada de neveras ni botellas de plástico: para mantener el agua fresca bajo el sol, bastaba con un botijo.
Yo aún recuerdo ir a la fuente a llenarlo. El agua no solo aguantaba fresca, ¡parecía enfriarse aún más con el paso del tiempo!
Aunque lo asociamos con lo más típico de nuestra tierra, parece que su origen está mucho más lejos: en Mesopotamia. Aun ... (ver texto completo)
En la inmensidad de la sabana, un león poderoso y un colibrí diminuto compartían una amistad inesperada. Él era fuerte y silencioso; ella, ágil y llena de historias de lugares lejanos. Cada atardecer se encontraban, unidos por su cariño mutuo, ignorando las diferencias.
Hasta que un día, las palabras de otros sembraron dudas.
— ¿Por qué un león perdería el tiempo con un simple colibrí? —preguntaron.
Y esas palabras los alejaron.
El colibrí dejó de volar hacia el león, creyendo que no era suficiente. ... (ver texto completo)
buelo, ¿por qué a veces me siento lobo… y otras, burro?
El anciano sonrió con ternura.
—Porque ambos viven en tu interior, hijo. Y cada uno tiene su momento.
El lobo despierta cuando necesitas defender lo que amas.
Te da instinto, fuerza, coraje y lealtad.
Pero si lo dejas dominarse por la rabia… puede herir incluso a quienes quiere proteger.
El burro, en cambio, parece simple.
Lento, callado, subestimado…
Pero es paciente, resistente, sabio.
Camina sin prisa, pero nunca se rinde.
Carga el peso de los días… y sigue avanzando.
Hoy el mundo admira al lobo: al fuerte, al veloz, al feroz.
Y olvida al burro, que en silencio, construyó caminos, cruzó montañas y sostuvo civilizaciones.
Sin lobos, los bosques perderían su alma.
Sin burros, los pueblos jamás habrían llegado tan lejos.
La verdadera sabiduría está en reconocer a ambos.
Y aún más, en saber cuándo dejar que hable el lobo… y cuándo dejar que guíe el burro.
Moraleja:
No te avergüences si avanzas lento.
No te endioses si avanzas fuerte.
Ser humano es tener equilibrio… y elegir con el corazón quién debe guiarte en cada paso. ... (ver texto completo)
Amigos de verdad.
A pesar de sus diferencias, pasaban horas compartiendo historias.
El pez vivía en las profundidades, silencioso y reflexivo.
La gaviota volaba alto, ruidosa y llena de energía.
Pero eso nunca fue un problema…
Hasta que alguien lo hizo ver como un problema.
Un día, otra gaviota le dijo:
— ¿Por qué pierdes el tiempo con un pez?
—No puede volar contigo, ni comprender tu libertad…
La gaviota sabía que el pez no podía volar. ... (ver texto completo)
Un zorrito y un conejo se hicieron grandes amigos.
Cada día salían juntos a jugar, corrían entre los árboles.
Siempre estaban uno al lado del otro.
Un día, mientras jugaban como siempre, vieron algo que los asustó.
Un cazador apareció con un rifle.
Sin pensarlo, corrieron a esconderse entre los arbustos.
Mientras escapaban, se encontraron con una tortuga vieja y sabia.
El zorrito, con los ojos bien abiertos, preguntó:
— ¿Por qué ese hombre quiere hacernos daño?
La tortuga los miró con calma. ... (ver texto completo)
Albert Einstein tenía una extraña costumbre. Solía dormitar con una llave en la mano.
No es metáfora. Era literal.
Se sentaba en un sillón, con el brazo colgando, y sostenía una llave sobre una placa metálica en el suelo. Justo cuando comenzaba a quedarse dormido, su mano se relajaba. La llave caía. El sonido lo despertaba.
¿Por qué lo hacía?
Einstein había descubierto algo que hoy la neurociencia respalda: ese momento entre la vigilia y el sueño —la fase hipnagógica— es una mina de oro para ... (ver texto completo)
Un joven desesperado buscó a su abuelo y le dijo: Me siento como un burro... pero a veces también me siento como un lobo. No sé si soy un ganador o un perdedor.
El anciano sonrió y le respondió:
—Te sientes así porque dentro de cada persona viven ambos.
El lobo te recuerda quién eres cuando te atreves:
instinto, protección, coraje, lealtad.
Pero cuidado… si se deja llevar por la rabia, puede herir sin querer.
El burro, en cambio, parece débil, lento, incluso torpe…
pero es paciente, sabio, ... (ver texto completo)
vas de esta casa. Y no quiero que regreses.
Eso fue todo lo que escuchó. No hubo discusión. No hubo gritos. Solo una frase seca… y una puerta cerrándose detrás. Su abuela, la misma que lo había criado desde niño, hoy lo echaba como si fuera un desconocido. El abuelo, al ver la escena, quedó paralizado.
— ¿Qué estás haciendo? ¿Por qué lo echas así? ¡Es tu nieto! —reclamó con incredulidad.
Pero ella no dijo una palabra más. Se dio la vuelta y desapareció dentro de la casa, sin mirar atrás. Nadie ... (ver texto completo)
Siempre odié a mi padre porque era mecánico de motocicletas, y no médico o abogado como los padres de mis amigos.
La vergüenza me ardía en el pecho cada vez que llegaba a mi escuela secundaria en aquella vieja Harley, con su chaleco de cuero manchado de aceite y su barba gris alborotada por el viento.
Ni siquiera lo llamaba "papá" frente a mis amigos — para mí era "Frank", una distancia deliberada que yo había creado entre nosotros.
La última vez que lo vi con vida, me negué a abrazarlo. Era mi ... (ver texto completo)
POR QUÉ LOS LIBROS PROLONGAN LA VIDA

No hace mucho tiempo me entretenía imaginándome a aquellos progenitores nuestros que hablaban de sus esclavos adiestrados en trazar caracteres cuneiformes como si fuesen modernos computers. Me entretenía, pero no bromeaba. Cuando hoy leemos artículos preocupados por el porvenir de la inteligencia humana frente a nuevas máquinas que se aprestan a sustituir nuestra memoria, advertimos un aire de familia.
Quien entiende algo del tema reconoce pronto el pasaje ... (ver texto completo)
5 Reglas Cardenales Para Ser Feliz:
1) Haz la paz con tu pasado para que no estorbe en tu presente. Acepta lo que fue y recuerda que lo que pasó antes determinó donde estás ahora, pero lo que estás haciendo y pensando ahora determinará dónde y cómo estarás mañana.
2) Lo que otros piensan de ti está fuera de tu control y es algo que no debe importarte pues no puedes cambiarlo o controlarlo.
3) El tiempo lo cura casi todo. Dale tiempo a que las cosas sanen y a que pasen cuando deban pasar. Esto ... (ver texto completo)
LA EDAD DE LA MUJER
Una mujer a los 18 años es como la ciudad de Jerusalén, todos la quieren.
De los 18 a los 22 años es como la ciudad de Los Ángeles, emocionante, brutal y misteriosa.
De los 22 a los 25 años es como la ciudad de Londres es hermosa y todos sueñan con vivir en ella.
De los 25 a 30 años es como la ciudad de Damasco. Romántica, ama la poesía y las palabras hermosas.
De la edad de 30 a 35 años como la ciudad de París, una flor de orquídea con perfume.
De los 35 a los 38 años ... (ver texto completo)